Equipo
OFICIO, BLT Arquitectos,
Tomás de Grave,
Agustina Fabiny,
Juan Cruz Barrionuevo.
Tipología
Sede Educativa
Estado
Proyecto
Superficie
11000 m²
Año
2019
Ubicación
Córdoba, ARG.
Memoria Descriptiva
Ciudad / Arquitectura
Creemos que un edificio emblemático para la universidad Católica de Córdoba, no solamente debe resolver las necesidades programáticas y ser un edificio interesante en sí mismo, sino que debe generar un aporte a la ciudad y mejorar el entorno en el que se inserta; en definitiva, que la construcción de este nuevo centro universitario contribuya, no solamente a ser el espacio soporte para una mejor educación, sino que proponga una clara contribución a la ciudad y a su entorno inmediato.
Las grandes superficies comerciales preexistentes en las tres manzanas ubicadas al norte del parque de la industria, generaron una barrera urbana que marcó las diferencias entre el desarrollo entre los barrios General Paz y Pueyrredón. Las tres grandes naves herméticas y cerradas en sí mismas se abren hacia un solo frente y dan la espalda a la calle posterior, marcando una barrera y siendo causa de la degradación del entorno inmediato. El proyecto de la nueva facultad de ciencias de la salud debe revertir este proceso, permitiendo la activación del frente de la manzana hacia la calle Rincón. El edificio se plantea así como un conjunto abierto, atravesado por una calle en su sentido norte sur y abriendo la manzana hacia el barrio Pueyrredón por un lado, y hacia la plaza Macario Carrizo por otro. El nuevo edificio se presenta así como un foco que atraerá el movimiento de personas desde el conjunto de edificios de la clínica Reina Fabiola, pasando por la plaza, convirtiéndose en un relevante polo médico y universitario.
Para generar esta interacción con la ciudad, el nuevo edificio no se presenta como un espacio interior introvertido y aislado de los exteriores, sino más bien como un conjunto de edificios atravesados por un vacío urbano. Los nuevos edificios propuestos se articulan entre sí y con el edificio preexistente de manera de cuidar las relaciones de escala con el entorno inmediato.
Etapas
La etapabilidad del proyecto fue una premisa que, junto con la intención de articular la escala del proyecto con la escala del entorno urbano, definen la estrategia de implantación. Cada una de las etapas del nuevo proyecto se encuentran claramente definidas, pensando en que la construcción sucesiva de cada una de ellas no interfiera con el uso del edificio en las etapas precedentes.
Convencidos de que la mejor estrategia de sustentabilidad es reutilizar de la mejor manera posible todo lo existente, se tomó como premisa mantener y reutilizar casi sin modificaciones, las aulas ya construidas en el actual edificio Jean Sonnet SJ. De esta manera se plantea ejecutar la totalidad de la primera etapa en dicho edificio. Las etapas dos y tres se van sucediendo de manera independiente una de la otra, y están planteadas para que su construcción no interfiera con el normal funcionamiento de la facultad.
Un cuarto volumen define el edificio previsto para ser utilizado por un privado. Este edificio puede funcionar de manera autónoma del resto de los edificios y está planteado para que pueda ser construido en cualquier etapa del desarrollo de la facultad sin interferir con su uso. En un futuro, puede ser anexado a los edificios de la facultad con una simple y económica operación. Para esto, se reservan 2900 m2, con 8.800 m2 de cocheras en dos plantas de subsuelo. Imaginamos allí, un polo orientado a la formación y las nuevas tecnologías, startups o empresas que ofrezcan servicios innovadores para el mejoramiento de las buenas prácticas médicas. Centros de investigación y laboratorios, que reciban feedback en tiempo real de alumnos y profesores. Un lugar donde conversen todos los actores de la medicina
Técnica / Construcción
La construcción y la estructura definen la imagen del proyecto. Una imagen austera y técnica, que evidencia los métodos constructivos y posibilita la flexibilidad y los cambios de uso a lo largo del tiempo. Las estructuras se plantean con un sistema premoldeado de astori, que permite una rápida ejecución de cada etapa, el uso de técnicas de industria local, y una reducción en los costos totales de la obra. La estructura se modula en base a la estructura preexistente y a los sistemas disponibles comercialmente, de esta manera se configuran grandes luces que posibilitan una variada flexibilidad de usos a lo largo del tiempo. Los cerramientos son mallas y subestructuras metálicas que se agregan a la estructura principal de hormigón premoldeado.
La elección de estos sistemas constructivos, priorizaron el uso de materiales y técnicas industrializadas de producción local, de rápido montaje y de bajo costo de mantenimiento.
La estructura del edificio está proyectada en hormigón armado, adaptándose sutilmente a las ondulaciones del terreno mediante un zócalo que diferencia tres niveles, uno por cada sector. El diseño es flexible, lo que permite su crecimiento en etapas para atender las necesidades futuras del club. La elección del material no solo responde a criterios funcionales, sino también a la intención de aportar una identidad renovada, diferenciada del estilo tradicional del golf.
La nueva sede del Río Cuarto Golf Club no es simplemente un edificio, sino un espacio de encuentro que busca consolidar una identidad fresca y contemporánea, sin perder la excelencia y atención al detalle que caracterizan a la institución.











Equipo
OFICIO, BLT Arquitectos,
Tomás de Grave,
Agustina Fabiny,
Juan Cruz Barrionuevo.
Tipología
Sede Educativa
Estado
Proyecto
Superficie
11000 m²
Año
2019
Ubicación
Córdoba, ARG.
Ciudad / Arquitectura
Creemos que un edificio emblemático para la universidad Católica de Córdoba, no solamente debe resolver las necesidades programáticas y ser un edificio interesante en sí mismo, sino que debe generar un aporte a la ciudad y mejorar el entorno en el que se inserta; en definitiva, que la construcción de este nuevo centro universitario contribuya, no solamente a ser el espacio soporte para una mejor educación, sino que proponga una clara contribución a la ciudad y a su entorno inmediato.
Las grandes superficies comerciales preexistentes en las tres manzanas ubicadas al norte del parque de la industria, generaron una barrera urbana que marcó las diferencias entre el desarrollo entre los barrios General Paz y Pueyrredón. Las tres grandes naves herméticas y cerradas en sí mismas se abren hacia un solo frente y dan la espalda a la calle posterior, marcando una barrera y siendo causa de la degradación del entorno inmediato. El proyecto de la nueva facultad de ciencias de la salud debe revertir este proceso, permitiendo la activación del frente de la manzana hacia la calle Rincón. El edificio se plantea así como un conjunto abierto, atravesado por una calle en su sentido norte sur y abriendo la manzana hacia el barrio Pueyrredón por un lado, y hacia la plaza Macario Carrizo por otro. El nuevo edificio se presenta así como un foco que atraerá el movimiento de personas desde el conjunto de edificios de la clínica Reina Fabiola, pasando por la plaza, convirtiéndose en un relevante polo médico y universitario.
Para generar esta interacción con la ciudad, el nuevo edificio no se presenta como un espacio interior introvertido y aislado de los exteriores, sino más bien como un conjunto de edificios atravesados por un vacío urbano. Los nuevos edificios propuestos se articulan entre sí y con el edificio preexistente de manera de cuidar las relaciones de escala con el entorno inmediato.
Etapas
La etapabilidad del proyecto fue una premisa que, junto con la intención de articular la escala del proyecto con la escala del entorno urbano, definen la estrategia de implantación. Cada una de las etapas del nuevo proyecto se encuentran claramente definidas, pensando en que la construcción sucesiva de cada una de ellas no interfiera con el uso del edificio en las etapas precedentes.
Convencidos de que la mejor estrategia de sustentabilidad es reutilizar de la mejor manera posible todo lo existente, se tomó como premisa mantener y reutilizar casi sin modificaciones, las aulas ya construidas en el actual edificio Jean Sonnet SJ. De esta manera se plantea ejecutar la totalidad de la primera etapa en dicho edificio. Las etapas dos y tres se van sucediendo de manera independiente una de la otra, y están planteadas para que su construcción no interfiera con el normal funcionamiento de la facultad.
Un cuarto volumen define el edificio previsto para ser utilizado por un privado. Este edificio puede funcionar de manera autónoma del resto de los edificios y está planteado para que pueda ser construido en cualquier etapa del desarrollo de la facultad sin interferir con su uso. En un futuro, puede ser anexado a los edificios de la facultad con una simple y económica operación. Para esto, se reservan 2900 m2, con 8.800 m2 de cocheras en dos plantas de subsuelo. Imaginamos allí, un polo orientado a la formación y las nuevas tecnologías, startups o empresas que ofrezcan servicios innovadores para el mejoramiento de las buenas prácticas médicas. Centros de investigación y laboratorios, que reciban feedback en tiempo real de alumnos y profesores. Un lugar donde conversen todos los actores de la medicina
Técnica / Construcción
La construcción y la estructura definen la imagen del proyecto. Una imagen austera y técnica, que evidencia los métodos constructivos y posibilita la flexibilidad y los cambios de uso a lo largo del tiempo. Las estructuras se plantean con un sistema premoldeado de astori, que permite una rápida ejecución de cada etapa, el uso de técnicas de industria local, y una reducción en los costos totales de la obra. La estructura se modula en base a la estructura preexistente y a los sistemas disponibles comercialmente, de esta manera se configuran grandes luces que posibilitan una variada flexibilidad de usos a lo largo del tiempo. Los cerramientos son mallas y subestructuras metálicas que se agregan a la estructura principal de hormigón premoldeado.
La elección de estos sistemas constructivos, priorizaron el uso de materiales y técnicas industrializadas de producción local, de rápido montaje y de bajo costo de mantenimiento.
La estructura del edificio está proyectada en hormigón armado, adaptándose sutilmente a las ondulaciones del terreno mediante un zócalo que diferencia tres niveles, uno por cada sector. El diseño es flexible, lo que permite su crecimiento en etapas para atender las necesidades futuras del club. La elección del material no solo responde a criterios funcionales, sino también a la intención de aportar una identidad renovada, diferenciada del estilo tradicional del golf.
La nueva sede del Río Cuarto Golf Club no es simplemente un edificio, sino un espacio de encuentro que busca consolidar una identidad fresca y contemporánea, sin perder la excelencia y atención al detalle que caracterizan a la institución.










